Quizás hoy no leas mi mejor texto. (Seguramente no) No tiene importancia, no hay nada que entender. El placer de sonreír… Solo un recodo más en nuestra ilusión. Recuerdos, olvidos… Nadie sabe donde, ni como, Pero de algún lugar nace ese reflejo que algunos llaman felicidad. …hoy te escribo… Tratas de empujar cada vez más al motivo de tu sonrisa, Tratas de aprovechar ese momento. (Quizás mañana la causa no este) Se aproxima ese intervalo… Ya no llueve, pero el suelo no secó.
…quiero estar sola, que nadie me hable… Solo así todo estará bien. Escucho voces…y solo me limito a mirar seria. Intenté buscar a alguien, pero no conseguí mas que un monologo. Intenté jugar con el miedo y perdí por goleada. Intenté controlar mi mente, pero solo conseguí versos que sangran, Que desarman mi alma… Cicatriz de traumas. No quiero escuchar a nadie, ¡SILENCIO!(por favor…) Hoy nada va a cambiar mi animo. Necesito detener el mundo en este instante… Solo un instante… Quiero olvidar que existo, quedarme quita y solo esperar. Soledad… quiero empujarte al vacío. Me importa una mierda lo que piensen los demás… Con uno o mil poemas… no creo ser tan buena… Pierdo confianza, y solo sonrío por compromiso. Ya no hay remedio…
Morir… ¿es el final? ¿De que se trata? ¿Dónde estas? ¿A dónde vas? Tarde o temprano, te veré renacer del pensamiento. Hoy no deseo más que mi locura… Olvido, ceguera, insensibilidad, ¿De eso se trata? El mirar atrás me desespera, Pero no intento evitarlo. Quizás sea eso. Hoy no deseo más que mi locura…
Salgo de mi casa (tarde, como siempre) Miro el reloj. Son 7.35, en 25 minutos tengo que llegar al hospital. La misma rutina de siempre…caminar 3 cuadras para llegar a la parada porque el bendito parque Rivadavia abre a las 8. …suerte la mía…antes de poder cruzar la calle pasa el colectivo. Trato de no ponerme nerviosa para no llegar así al hospital. (No quiero quedarme sin pacientes) Mientras espero el colectivo, observo en la parada una pareja peleándose y comienzo a dudar sobre la existencia del amor. …me dije, si el hombre creó los derechos para que el mas débil pueda sobrevivir sin ser aplastado por el mas fuerte, ¿Por qué no pudo haber creado el amor para que el mas fuerte pueda controlar al mas débil?...sigo por varios minutos hablando conmigo misma hasta que reacciono al ver que el colectivo se acerca. Subo. Intento leer mis apuntes, pero el ruido, el movimiento del colectivo, y la cantidad de gente amontonada me lo impide. Miro mi reloj, son las 8 en punto y todavía me faltan 15 minutos más de viaje. (Comienzo a desesperarme) Finalmente llego al hospital, tarde, claro. Una cola interminable de pacientes me esperan, así que decido apurarme. Me pongo mi chaqueta y hago pasar al primer paciente… …Son las 11 de la mañana y algunos pacientes dejan de ser pacientes… Finalmente, puedo respirar un poco al ver que solo me quedan dos personas para atender, pero mi atención se concentra en una de ellas. Un anciano de unos 80 y pico de años. Lo veo nervioso, mira su reloj, se para y camina de un lado a otro. Preocupada, le pregunto si le pasa algo. Responde:
- Si, estoy apurado. Tengo una cita.
Lo hago pasar al consultorio para atenderlo lo más rápido posible, y mientras leo su historial le pregunto:
- ¿Lo espera otro médico? A esto el hombre contesta, -No, tengo que ir a almorzar con el amor de mi vida. La visito todos los días.
-ah… entonces… ¿ella lo esta esperando? -no, ella no me recuerda, sufre de alzhéimer.
Confundida con su respuesta, vuelvo a cuestionarlo… -pero… si ella no lo recuerda, ¿vale la pena volver a verla?
-Ella no me recuerda… pero yo a ella si.
Emocionada por su respuesta, le sonrío y muerdo mi lengua intentando contener mis lágrimas….en ese momento logré entenderlo.
…Siempre viviendo en ese mundo egocéntrico (mi mundo), sin poder razonar sobre el amor sincero…el “amor real”
“Creí estar enamorado antes, pero en mi corazón quería más Parece que todo lo realmente hacía, era esperar por ti”
Despierto de mi sueño, y te encuentro junto a mí. Encuentro mi calma, te encuentro a vos. Quiero tenerte ahí, quieto, dormido. …despiertas… Despierto en la realidad. Laberinto en el que la gente corre apurada, Van de un lado a otro sin mirarse. Los escucho gritar, llorar, gemir… Los escucho. Se ven, sin mirarse. Se besan, sin sabor. Busco poder sentir la atmosfera de ese sueño. Necesito silencio… No preguntes, No te muevas, Dejame pensar… Dejame en soledad, pero por favor, Quedate.
Si la casa se hunde, me caigo del monopatin. Ansio el final que se acerca. Este no es nuestro lugar, somos nómades. ...silencio mental... la vida es un camino,y cada uno le encuentra su sentido. Una profunda tristeza se siente día a día, porque lo mas importante es sentarse a ver el amanecer, si la perfeccion tiene un sinónimo, es amanecer, hasta la victoria siempre, no podemos permitir tanta desigualdad. El brillo de sus ojos ilumina mi camino, somos una pequeña partícula en el universo. angustia... desesperación... (me gustaría decirte te amo) Estar feliz es sentirse vivir, pensar que es lo que quiero seguir, me confunde, y decidir una opcion me hace volver a pensar. El alma se refleja en la mirada, un paso... No sé, no sé.
Recorro la casa buscando en cada rincón una palabra. Palabras que en cada uno de mis pasos olvido. “…Tu sonrisa blanca, tus ojos, tu voz…” Sigo caminando, y vuelvo a intentar escribir. “…solo quiero mirarte un poco más…” Los nervios me hacen soltar mi lapicera. Cae. Como una mamuska, vuelvo a intentar sacar algo de adentro. “…solo vos…” Silencio. La armonía llena los espacios vacíos, Mamushka, “…el te amo mayor... un poco mas chico… un poco mas…” Jamás termina.
Miraré al cielo y buscaré tus ojos. Las estrellas y la brisa del lago susurrarán tu nombre. y ya pintado nuevamente en mi mundo, donde el tiempo y el espacio se confunden, nacerán tu aroma, mi poesía, tu perfume.
Y allí estaremos mi amor. Una vez más, Pero sin llegar a ser cliché. Vidas… …que por fin podremos volver a vivir. Y así estaremos mi amor. Pero esta vez desde otro punto cualquiera.
17:30 Es lunes, y tengo que envolverme nuevamente en esta ruleta. Apurado, salgo de mi casa con mi maletín. Al parecer es un día más de lluvia. Corro hasta la estación, y tropiezo en la vereda. Trato de levantarme lo mas rápido posible, apoyado en el robusto tronco mojado de un árbol aguerrido. Junto (como puedo) todo mi papelerio para tratar de no llegar tarde y sigo corriendo. Con el maletín en la cabeza, para no ensuciar lo poco que queda de mi traje, bajo las escaleras del subte y vuelvo a tropezar… vuelvo a enojarme por mi brutalidad y me agacho para volver a levantar mi maletín, pero veo un hermoso rostro. Su pelo acariciaba sus ojos, sosteniendo una guitarra y hecha símbolo de la más bella poesía, me entrega mi maletín con la más tierna de las sonrisas. Mi boca, inundada de sonrisas intenta pronunciar unas inevitablemente tartamudeadas gracias. - De nada. – dijo mirándome a los ojos. - ¿Too to cas la guitarra?- dije tratando de entablar una conversación. - si, pero la estoy llevando a arreglar. - ¡ah! ¡Entonces bajas en la misma estación que yo!- dije con una sonrisa cómplice. -¿donde? - ¿Bajas en Sáenz Peña? - Si. ¿Usted también? Sonriendo y moviendo la cabeza le dije si. Hablamos durante el viaje, pero no se de que, recuerdo que estaba perdido en su belleza. Me sentía un punto azul al lado suyo, no era más q un adorno, una perla en su collar. (Pero así quería estar) -¿Está bien?, ya tenemos que bajar- me dijo dándose cuenta que solo le decía si, y no podía dejar de mirarla. Estoy muy bien le dije y me pare apurado para abrirle la puerta del subte. Subimos por la escalera mecánica. El viento arrastraba rumores, risas, murmullos misteriosos, pero no había ni una sola persona en la calle. Caminamos hasta la esquina, y esperamos hasta que el semáforo nos dejara cruzar, pero algo inesperado destruyo mi sonrisa por completo… Alguien, intentado robar su guitarra, huyo dejándola tirada en medio de la calle. Corrí queriendo buscar a alguien que la ayude, (alguien que me ayude), pero estaba solo, volví a buscarla para intentar salvarle la vida, pero ya no estaba… Desperté solo en mi habitación con gotas de temor, llanto y desesperación en mi frente.
Lo recuerdo como si hubiese sido ayer.
Viejas noticias de esperanzas truncas, desesperaciones que parecen actuales. Me compenetro totalmente en ese pasado efímero…Recuerdo aquel punto azul que había dejado de brillar.
Hace demasiados meses Letras sueltas en un rincón. Hace (…quizás no tantos…) meses Un cuento inconcluso. Un cigarrillo y un café Cada tarde en el mismo bar, Esperaba quieto Como imagen de polaroid, Su cianuro y alcohol. Pero esta vez, Su droga no llegó. Algún día quizás, intentes ver. Esta vez, el agua te tapó. Esta vez, el agua te tapó. Agua negra, sabor café. Cigarrillos mojados Lo efímero rompió la realidad Trago amargo de amores Estas flotando, viendo fusas de colores, Nadando en la nada, Y aun así, solo pensando en vos. ¿Ya podes verlo? Esta vez, el agua te tapó. Esta vez, el agua te tapó.
Silencio, siempre silencio. Como aquel que partió hacia otra parte Con un morral de planes e ilusiones, Dejándome sin musa y con vacío de palabras. Cerca de nosotros objetos que callan, escuchan y mutan. Importan el tacto y la respiración. La maldita llovizna que trata de borrar nuestras huellas. La música de algunos jazzistas. Arena y vuelo. Hoy atesoro esos recuerdos Como un profano que retorna a su creencia, Y enciende las velas de un oxidado candelabro.
…Cuando parece que uno ya compro su vida envuelta en papel de regalo, se da cuenta de que todavía le faltan pagar un par de cuotas… Vida, entraste en mi como un tornado. Solo tus ojos, tus manos, tu boca. Lo admito, me atrapaste. (A mi alrededor la nebulosa no me dejaba ver) Pero todo cuento tiene su final (y no necesariamente siempre es feliz) Me inmovilizaste física y mentalmente con tus ojos. …y claro… No pude darme cuenta de las consecuencias de todo tornado. Como un dominó, tiraste cada una de mis fichas… Ah, vida!...una pregunta…
No hables. (No hace falta) No escuches. (No hay nada más que decir) No mires. (Sentí) …No dejes de tocar... ¡Dame un poco más! No mates a este viejo piano. …sentimientos… Hacen que no pueda sonar como ayer, Pero tus ojos miran mi palidez (Todavía con gran ilusión) Crees, y por eso volvés una y otra vez a la misma melodía. -sos el único Dios que me refugia, decís. Creer… Ya no creo en Dios. (Pero rezo por vos) No olvides nunca a este viejo piano (La melodía sos vos) ...pianissimo…
Todas las cartas sobre el mantel. ¿Quién iba a decirlo? Era la última jugada. Así es amigo, aquella noche, nuestras cartas eran buenas, pero no las mejores. Quizás me equivoque en demostrar sentimientos por escrito, pero así lo quiero sentir (por lo menos hoy) Lo supe, pero ya era tarde, me gano un haz de espada. Ya no había tiempo ni cartas para retrucar. Era la última noche. …De haberlo sabido antes no habría callado tantas cosas… La ultima noche que vi tus ojos brillar. (La primera noche que soñé con vos)
El mundo era suyo. Atmosfera de sueños. No importaba la hora para crear un mundo de hadas, duendes, príncipes y princesas. En su reino convivían todo tipo de criaturas. El viento abrazaba a las aves. Las rosas no tenían espinas. Un camino de tréboles de cuatro hojas la llevaba al bosque donde un ave fénix hacia danzar a los árboles al ritmo de las dulces gotas de rocío que caían de sus hojas. En el centro del bosque antes de que caiga el sol, la pequeña princesa esperaba a su amigo para recorrer cada rincón del bosque y los alrededores del palacio. Su amigo, (un unicornio), la llevaba a ver al príncipe. Sus reinos eran tan diferentes como iguales, pero se dice por ahí que convivían en paz gracias a ellos dos. El mar sabia, que cada tarde antes de caer el sol, debía dormir para que ellos pudieran contemplar sus reinos. Quise pasar por ahí una tarde para verlos, pero lo encontré a el…estaba solo… De un día para el otro, todo había cambiado. Las hadas, los unicornios, y árboles danzantes se fueron borrando del mundo de la princesa. Su príncipe a caballo dejó de existir, y el caballo no era mas que un caballito de ajedrez. Sus vidas se habían separado y se desgastaban cada vez mas… El, volvía a escuchar una y otra vez las mismas palabras. Verdad, que para el no era mas que un cliché. Palabras que para el habían perdido el sentido, palabras que ya no quería “escuchar”. La princesa, había dejado de ser princesa (O se había dado cuenta que nunca lo había sido) Y se convirtió en arquitecta... …Arquitecta de sueños destruidos plasmados en un papel…