lunes, 11 de enero de 2010

Contradicción



Salgo de mi casa (tarde, como siempre) Miro el reloj. Son 7.35, en 25 minutos tengo que llegar al hospital.
La misma rutina de siempre…caminar 3 cuadras para llegar a la parada porque el bendito parque Rivadavia abre a las 8.
…suerte la mía…antes de poder cruzar la calle pasa el colectivo. Trato de no ponerme nerviosa para no llegar así al hospital. (No quiero quedarme sin pacientes)
Mientras espero el colectivo, observo en la parada una pareja peleándose y comienzo a dudar sobre la existencia del amor.
…me dije, si el hombre creó los derechos para que el mas débil pueda sobrevivir sin ser aplastado por el mas fuerte, ¿Por qué no pudo haber creado el amor para que el mas fuerte pueda controlar al mas débil?...sigo por varios minutos hablando conmigo misma hasta que reacciono al ver que el colectivo se acerca.
Subo. Intento leer mis apuntes, pero el ruido, el movimiento del colectivo, y la cantidad de gente amontonada me lo impide.
Miro mi reloj, son las 8 en punto y todavía me faltan 15 minutos más de viaje. (Comienzo a desesperarme)
Finalmente llego al hospital, tarde, claro.
Una cola interminable de pacientes me esperan, así que decido apurarme. Me pongo mi chaqueta y hago pasar al primer paciente…
…Son las 11 de la mañana y algunos pacientes dejan de ser pacientes…
Finalmente, puedo respirar un poco al ver que solo me quedan dos personas para atender, pero mi atención se concentra en una de ellas. Un anciano de unos 80 y pico de años.
Lo veo nervioso, mira su reloj, se para y camina de un lado a otro. Preocupada, le pregunto si le pasa algo. Responde:

- Si, estoy apurado. Tengo una cita.

Lo hago pasar al consultorio para atenderlo lo más rápido posible, y mientras leo su historial le pregunto:

- ¿Lo espera otro médico?
A esto el hombre contesta,
-No, tengo que ir a almorzar con el amor de mi vida. La visito todos los días.

-ah… entonces… ¿ella lo esta esperando?
-no, ella no me recuerda, sufre de alzhéimer.

Confundida con su respuesta, vuelvo a cuestionarlo…
-pero… si ella no lo recuerda, ¿vale la pena volver a verla?

-Ella no me recuerda… pero yo a ella si.

Emocionada por su respuesta, le sonrío y muerdo mi lengua intentando contener mis lágrimas….en ese momento logré entenderlo.



…Siempre viviendo en ese mundo egocéntrico (mi mundo), sin poder razonar sobre el amor sincero…el “amor real”








“Creí estar enamorado antes,
pero en mi corazón quería más
Parece que todo lo realmente hacía,
era esperar por ti”